"Una sociedad de borregos terminará por engendrar un gobierno de
lobos"
"Lo peor que hacen los malos es hacernos dudar de los
buenos." Jacinto Benavente
"Los grandes egoístas son el plantel de los grandes
malvados." Concepción Arenal
"Difícil es templar en el poder a los que por ambición simularon
ser honrados." Salustio
“Gorbachov ¿Qué
es la propaganda maestro? // Es tratar de vender huevos de gallina diciendo que
son de águila.”
Buenas… o no tan
buenas, desafortunadamente.
Pero bueno, todo en esta vida tiene solución. Incluso
nuestro Sevilla FC.
Aunque es cierto que la sensación que tenemos muchos
aficionados es que “la vida sigue igual”…
O peor.
Pues bien, más es menos, y un Martes, 10 de Mayo del 2011, el
aquí presente publicaba, de forma empírica
y absolutamente infantiloide (como
casi siempre), esta “soberana gilipollez”:
Gilipollez, según
algunos; Soberana… según mi humilde
parecer.
Sí es cierto que, a día de hoy, las “sensaciones” que desprendía el Sevilla de aquel entonces se están
tornando en realidades. El Sevilla presumía
(y presume) de Grandeza, pero no
respondía (ni responde) en el terreno de juego como se presupone de un Grande. Esta temporada ha pasado lo
mismo, pero ahora con la diferencia que tal disyuntiva también es manifiesta en la
tabla clasificatoria, a tres puntos del
descenso, y demostrando que ya no somos ni la mitad de lo que fuimos en la época Caparrós-Juande. Es como si el
transcurrir de la temporada pasada se volviera a repetir, pero ahora de manera
más caótica; Y como ya pudiera escribir en aquella entrada de blog: ”Y este Miércoles a Pamplona; allí nos espera
un Osasuna…”
Pues otra vez el Osasuna, pero en esta ocasión con un
Sevilla a la desesperada y con la bendita salvedad que ahora el escenario es el
Sánchez-Pizjuán.
¿Y los panes? ¿Y los vinos? ¿Dónde están? ¿En dónde queda la
Champions?
Aunque, sinceramente, hablar de la “Etapa Marcelino” es como
hablar de la “NADA”.
Y no me apetecía escribir sobre la NADA, porque, ¿Qué se
puede decir de la NADA?
Pues NADA…
Sí, ya sé que es una perogrullada, pero yo lo vi muy amarillo desde el principio, desde la
eliminación europea de manos del Super
Hannover69.
El comienzo de la temporada se salva gracias a las
intervenciones de un soberbio Javi Varas que lo paraba todo.
No hay más. Y no hay más porque el Sevilla era (y es)
incapaz de dar tres pases seguidos.
Después, tiempo, más tiempo… hasta que la única luz (la de
los resultados) que le daba algo de vida a esta NADA se apago por completo…
Y sobrevino la más absoluta “oscuridad resultadista“:
Tan sólo 2 puntos de
los últimos 24 disputados.
El Sevilla no gana
desde el pasado 4 de diciembre.
22 partidos jugados y
26 puntos, a tan sólo 3 del descenso.
Sí, son solo numeritos,
numeritos que no son de recibo y que
por supuesto no van a cambiar el hecho de que la competición liguera es una
absoluta mierda, lo cual nos indica que esos numeritos son más dramáticos
aún si cabe.
Los resultados ya
no son nada disuasivos. NO.
Pero no os preocupéis, no, hoy no voy a darle caña a esos
peloteros resultadistas de alegre dedito untador de mantequilla colorá.
Y no seáis mal pensados; no seáis perversos “mis” ávidos
lectores… Qué dos buenas tostás en el desayuno son la base fundamental de
cualquier dieta sana que se precie.
Y es que todo en esta vida no va a ser beber cubatas y succionar cabezas… a cabezas de
langostino me refiero, claro está.
Patochadas aparte, lo que realmente importa ahora es que los
Sevillistas nos preguntamos, temerosos, alarmados, incrédulos, el cómo salir de
este tenebroso y oscuro “abismo” en
el que ha caído nuestro Sevilla.
Llegados hasta aquí, yo creo que está lamentable situación
(deportivamente hablando) en la que se encuentra el Sevilla actualmente,
sobreviene de una tozudez, una cabezonería técnica.
El fracaso de Marcelino
radica en haber sido extremadamente riguroso en sus planteamientos y entroncarse en una idea fija: empeñarse
en poner a ciertos jugadores en posiciones no adecuadas a sus características y
jugar con un solo hombre de contención en el centro del campo.
El alemán, como ya es evidente, ni es jugador de contención,
ni es organizador, por lo cual se suele perder en esas labores. Es un jugador
más bien de contragolpe, aprovechando su velocidad y su pegada en carrera. Yo
creo que rendiría más de extremo o de media punta.
Si a esto le sumamos que el croata evidencia no estar en su
mejor momento y tampoco ayuda mucho en labores de contención, pues ya tenemos
un hueco en el centro del campo que rompe por completo al equipo; la defensa
está vendida, puesto que los rivales hacen su agosto colándose por donde les
apetece; y por supuesto no se puede esperar o pretender que con este
desaguisado táctico le lleguen balones
en franquicia a los delanteros.
Y un equipo sin centro del campo es sinónimo de “NADA”.
Lógicamente, con este planteamiento, se sacrifica a Medel,
que termina extenuado.
Lo dicho… Sin pan y sin vino; eso sí, pepinos para todos.
Y no hay que ser muy locuaz
para darse cuenta de que el Sevilla tiene que cambiar su estilo de juego.
Posiblemente sea necesario meter en el medio campo a otro jugador de contención
que ayude a Medel, con lo que se conseguiría que los jugadores rivales no
llegasen tan sueltos al área del Sevilla, evitando así poner en serios apuros a
nuestra defensa.
Yo solo espero que el flamante
nuevo entrenador del Sevilla FC, MICHEL,
advierta esto y adapte el juego del Sevilla a lo que tiene, porque si opta por
la línea continuista del anterior entrenador creo que la cosa no va a pintar bien…
Pongamos como ejemplo al Madrid de “Moujiño”: suele jugar con dos líneas de contención, siempre muy
juntitas; una primera línea, desde la que Pepe
“El Terrible” suele acometer subidas en “combustión”,
repartiendo a diestro y siniestro y llevándose por delante a todo lo que se
menee; y una segunda línea, formada por dos “man
stopper” y un “manijero” o “cerebro”; Khedira
y Lass Diarra, dos portentos físicos que cubren mucho terreno, dos perros
de presa incansables que muerden a todo aquel que ose pasar por sus dominios; y
Xabi Alonso, algo más estático, no
exento de calidad como todo el mundo sabe, pero que también sabe defender.
Eso es… Contención sin fisuras, fuerza, y un contragolpe
brutal con Ronaldo y di María (Ozil) a toda pastilla y un delantero, Benzema , muy rápidos, que también suelen moverse a banda.
Sí, ya sé que esto suena a película de aventuras, pero creo que el Sevilla tiene jugadores muy
validos para llevar a la práctica este estilo de juego.
Es más, yo apostaría
por este estilo, con Medel y ¿Salva o Guarente? y un jugador de calidad más adelantado, ¿Campaña? ¿Rakitic? ¿Reyes?
La velocidad en banda ya la tenemos: Navas, ¿Reyes? ¿Trocho?, ¿Manu del Moral?
A Fazio no lo
movería de la defensa, y metería a Cala
y Luna en los laterales.
En la delantera le daría paso a Babá, que tiene pinta de ser rápido, y le daría banquillo a Negredo.
En la portería mantendría a Palop, viendo que Varas
no ha vuelto a ser el mismo de principios de temporada.
¿Por qué no?
Otra cosa que también nos preguntamos los Sevillistas es el por qué se ha llegado a esta situación
tan difícil.
Se podría analizar y debatir mucho sobre esta cuestión, pero
lo cierto es que se han hecho las cosas rematadamente mal, muy mal; han tardado
mucho en reaccionar, dejándolo todo en manos de la improvisación y quizás… la
suerte.
Y la suerte es así, en ocasiones te viene de cara; y en otras,
te da la espalda irremisiblemente.
Porque no nos engañemos, no va a ser fácil. Supongo que todo
pasa por la inmediatez, y la inmediatez dicta que este sábado Nervión debe
estar hasta la bandera, apoyando a su equipo.
Hay que ganar ese partido. VAMOS A GANAR ESE PARTIDO.
Y por favor, más espíritu de equipo, más solidaridad para
con el compañero (la misma que pude apreciar en el Camp Nou ante el Barcelona),
más compromiso, más cojones, más correr y sobre todo más goles… Y que se dejen ya
de una vez por todas de tanto “alegato”
(¿Sin Sentido?) y de tanta “Propaganda Payasística”
en las camisetas…
En fin…
¿Y van? La verdad es que hay “mentes privilegiadas”, “intelectos
sobrenaturales”, a los que sería mejor mandarlos a África… de Safari.
Pero bueno, supongo que todo tiene “justificación” hasta que el cliente se cansa y deja de pagar... Es
entonces cuando los de arriba se pasan del “liberté,
égalité,… superioridad” al “liberté,
égalité,… ¿GUILLOTINÉ?”
En fin, supongo que lo
mejor está por llegar… y espero que lo
mejor comience este Sábado.
Menos es más… Sin
duda.
¡VAMOS SEVILLA, VAMOS CAMPEÓN!
¡Saludos!




Hay otra situación en la que no queda nada que decir, y es cuando se dice todo. Y lo has tocado todo de manera magistral.
ResponderSuprimirEn resumen: PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS.
Nada más que añadir.
Tenemos un problema en el centro del campo, pero no es sólo eso. La defensa hace aguas, porque no se ha sabido fichar un central de categoría en verano. Precisamente, nuestros dos mejores centrales en los últimos años han sido Alfaro y Javi Navarro, que jugaban en Segunda División. Parece pues que, a priori, no era necesaria una gran inversión.
ResponderSuprimirPero el elegido fue Spahic, y este jugador, por las razones que sean, está fallando demasiado, y sus errores nos han costado puntos. Y lo grave es que pienso que, a pesar de todo, es nuestro mejor central. Escudé está lento y le cogen las espaldas con una facilidad pasmosa. Fazio sigue sin convencerme en esa posición, aunque ha mejorado algo. Alexis ya ha demostrado en innumerables ocasiones que no sirve para el Sevilla. Y Cala acaba de llegar, dando en su primer partido un nivel bastante más bajo del esperado.
El resultado es una defensa endeble, tanto por alto como por bajo, y que además tiene problemas de colocación, tanto a la hora de hacer el fuera de juego como al dejar huecos enormes, impropios de una línea defensiva formada por profesionales.
Para rematar la faena, el nivel de los laterales tampoco ayudan demasiado, ni a la hora de defender ni a la de atacar. En rarísimas ocasiones desdoblan a su centrocampista. El mejor defensa que tenemos ahora mismo es Fernando Navarro, y no es gran cosa. No es mal jugador, pero no debe formar parte de una plantilla que aspire a lo máximo.
Dos de los últimos tres goles nos lo han hecho desde el centro del área --y a placer--, una posición desde la que suele ser imposible tirar con comodidad si se tiene unos centrales y un mediocentro defensivo de cierto nivel. Probablemente, con Medel en el campo no habrían llegado (Villarreal y segundo gol de la Real Sociedad), pero eso nunca lo sabremos.
Y, por supuesto, estamos tenido un tercer --y no menos grave-- problema, que es la falta de gol. Negredo está en un momento nefasto, y, a pesar de eso, sigue jugando día tras día. Babá parece que tiene gol, pero si el entrenador de turno no lo alinea, es como si no lo tuviéramos.
En fin, que tenemos problemas importantes en las tres líneas, y pasan las jornadas y no se corrigen, con lo cual, lógicamente, se incrementa la preocupación en los aficionados. Y es que nuestra mala clasificación no es por casualidad, sino fruto de muchos errores, tanto de los jugadores como de Marcelino y Míchel. Aunque Míchel haya llegado hace poco, en mi opinión, ya cometió los primeros errores al no alinear a Medel y Spahic.
Mi esperanza es que el Sevilla está capacitado para ofrecer un nivel mejor, como ya hizo en las primeras jornadas. Si lo hicimos una vez, podemos volver a hacerlo.
Un saludo.